sab 21a. Ordinario año Par (Id=582)

Antífona de Entrada

Yo soy la salvación del pueblo, dice el Señor. Cuando me llamen desde el peligro, yo les escucharé, y seré para siempre su Señor.

[Misa]

Oración Colecta

Señor nuestro, que has puesto la plenitud de la ley en el amor a ti y al prójimo; concédenos cumplir tus mandamientos para llegar así a la vida eterna.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

Dios ha elegido a los débiles del mundo

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios
1, 26-31

Hermanos: Consideren que entre ustedes, los que han sido llamados por Dios, no hay muchos sabios, ni muchos poderosos, ni muchos nobles según los criterios humanos; al contrario, Dios ha elegido a los ignorantes de este mundo para humillar a los sabios; a los débiles del mundo para avergonzar a los fuertes; a los insignificantes y despreciados del mundo, a los que no valen nada, para reducir a la nada a los que valen, de manera que nadie pueda presumir delante de Dios. En efecto, por obra de Dios, ustedes están injertados en Cristo Jesús, a quien Dios hizo nuestra sabiduría, nuestra justicia, nuestra santificación y nuestra redención. Por lo tanto, como dice la Escritura: El que se gloría, que se gloríe en el Señor.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 32, 12-13.18-19.20-21

En el Señor está nuestra esperanza.

Feliz la nación cuyo Dios es el Señor, dichoso el pueblo que Dios escogió por suyo. Desde el cielo el Señor, atentamente, mira a todos los seres humanos.
En el Señor está nuestra esperanza.

Cuida el Señor de aquellos que lo temen y en su bondad confían; los salva de la muerte y en épocas de hambre les da vida.
En el señor está nuestra esperanza.

En el señor está nuestra esperanza, pues él es nuestra ayuda y nuestro amparo; en el Señor se alegra el corazón y en él hemos confiado.
En el señor está nuestra esperanza.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor: que se amen los unos a los otros, como yo los he amado.
Aleluya.

Evangelio

Porque has sido fiel en cosas de poco valor, entra a tomar parte en la alegría de tu señor

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
25, 14-30

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola:
"El Reino de los cielos se parece también a un hombre que iba a salir de viaje a tierras lejanas; llamó a sus servidores de confianza y les encargó sus bienes: a uno le dejó cinco talentos, a otro dos, y a un tercero uno, según la capacidad de cada uno, y luego se marchó. El que recibió cinco talentos fue en seguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos. En cambio, el que recibió uno, hizo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor.
Después de mucho tiempo, regresó aquel hombre y llamó a cuentas a sus servidores. Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo:
"Señor, cinco talentos me dejaste; aquí tienes otros cinco que he ganado".
Su señor le dijo:
"Te felicito, siervo bueno y fiel; puesto que has sido fiel en cosas de poco valor, te confiaré cosas de mucho valor: entra a tomar parte en la alegría de tu Señor".
Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo:
"Señor, dos talentos me dejaste; aquí tienes otros dos que he ganado".
Su señor le dijo:
"Te felicito, siervo bueno y fiel; puesto que has sido fiel en cosas de poco valor, te confiaré cosas de mucho valor: entra a tomar parte en la alegría de tu señor".
Finalmente se acercó el que había recibido un talento y dijo:
"Señor, yo sabía que eres un hombre duro, que quieres cosechar lo que no has plantado y recoger lo que no has sembrado; tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo".
El señor le respondió:
"Siervo malo y perezoso. Sabías que cosecho lo que no he plantado y recojo lo que no he sembrado. ¿Por qué, entonces, no pusiste mi dinero en el banco para que, a mi regreso, lo recibiera yo con intereses? Quítenle el talento y dénselo al que tiene diez. Pues al que tiene se le dará y le sobrará, pero al que tiene poco, se le quitará aun lo que tiene. Y a este hombre inútil échenlo fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y la
desesperación"".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Acepta propicio, Señor, las ofrendas de tu pueblo, para que alcance en el sacramento eucarístico los bienes en que ha creído por la fe.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

El misterio de nuestra salvación en Cristo

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias, Padre santo, siempre y en todo lugar, por Jesucristo, tu Hijo amado.
Por él, que es tu Palabra, hiciste todas las cosas; tú nos lo enviaste para que, hecho hombre por obra del Espíritu Santo y nacido de María la Virgen, fuera nuestro Salvador y Redentor.
El, en cumplimiento de tu voluntad, para destruir la muerte y manifestar la resurrección, extendió sus brazos en la cruz, y así adquirió para ti un pueblo santo.
Por eso,
con los ángeles y los santos, proclamamos tu gloria diciendo:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Yo soy el Buen Pastor, dice el Señor, que conozco a mis ovejas, y mis ovejas me conocen.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Que tu auxilio, Señor, nos acompañe siempre a los que alimentas con tus sacramentos, para que por ellos y en nuestra propia vida recibamos los frutos de la redención.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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