Yo soy la salvación del pueblo, dice el Señor. Cuando me llamen desde el peligro, yo les escucharé, y seré para siempre su Señor.
Señor nuestro, que has puesto la plenitud de la ley en el amor a ti y al prójimo; concédenos cumplir tus mandamientos para llegar así a la vida eterna.
Dios ha elegido a los débiles del mundo
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios
Hermanos: Consideren que entre ustedes, los que han sido llamados por Dios, no hay muchos sabios, ni muchos poderosos, ni muchos nobles según los criterios humanos; al contrario, Dios ha elegido a los ignorantes de este mundo para humillar a los sabios; a los débiles del mundo para avergonzar a los fuertes; a los insignificantes y despreciados del mundo, a los que no valen nada, para reducir a la nada a los que valen, de manera que nadie pueda presumir delante de Dios. En efecto, por obra de Dios, ustedes están injertados en Cristo Jesús, a quien Dios hizo nuestra sabiduría, nuestra justicia, nuestra santificación y nuestra redención. Por lo tanto, como dice la Escritura: El que se gloría, que se gloríe en el Señor.
Sal 32, 12-13.18-19.20-21
En el Señor está nuestra esperanza.
Feliz la nación cuyo Dios es el Señor, dichoso el pueblo que Dios escogió por suyo. Desde el cielo el Señor, atentamente, mira a todos los seres humanos.
Cuida el Señor de aquellos que lo temen y en su bondad confían; los salva de la muerte y en épocas de hambre les da vida.
En el señor está nuestra esperanza, pues él es nuestra ayuda y nuestro amparo; en el Señor se alegra el corazón y en él hemos confiado.
Aleluya, aleluya.
Porque has sido fiel en cosas de poco valor, entra a tomar parte en la alegría de tu señor
† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola:
Acepta propicio, Señor, las ofrendas de tu pueblo, para que alcance en el sacramento eucarístico los bienes en que ha creído por la fe.
El misterio de nuestra salvación en Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias, Padre santo, siempre y en todo lugar, por Jesucristo, tu Hijo amado.
Yo soy el Buen Pastor, dice el Señor, que conozco a mis ovejas, y mis ovejas me conocen.Antífona de Entrada
Oración Colecta
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.Primera Lectura
1, 26-31
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Salmo Responsorial
En el Señor está nuestra esperanza.
En el señor está nuestra esperanza.
En el señor está nuestra esperanza.Aclamación antes del Evangelio
Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor: que se amen los unos a los otros, como yo los he amado.
Aleluya.Evangelio
25, 14-30
"El Reino de los cielos se parece también a un hombre que iba a salir de viaje a tierras lejanas; llamó a sus servidores de confianza y les encargó sus bienes: a uno le dejó cinco talentos, a otro dos, y a un tercero uno, según la capacidad de cada uno, y luego se marchó. El que recibió cinco talentos fue en seguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos. En cambio, el que recibió uno, hizo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor.
Después de mucho tiempo, regresó aquel hombre y llamó a cuentas a sus servidores. Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo:
"Señor, cinco talentos me dejaste; aquí tienes otros cinco que he ganado".
Su señor le dijo:
"Te felicito, siervo bueno y fiel; puesto que has sido fiel en cosas de poco valor, te confiaré cosas de mucho valor: entra a tomar parte en la alegría de tu Señor".
Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo:
"Señor, dos talentos me dejaste; aquí tienes otros dos que he ganado".
Su señor le dijo:
"Te felicito, siervo bueno y fiel; puesto que has sido fiel en cosas de poco valor, te confiaré cosas de mucho valor: entra a tomar parte en la alegría de tu señor".
Finalmente se acercó el que había recibido un talento y dijo:
"Señor, yo sabía que eres un hombre duro, que quieres cosechar lo que no has plantado y recoger lo que no has sembrado; tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo".
El señor le respondió:
"Siervo malo y perezoso. Sabías que cosecho lo que no he plantado y recojo lo que no he sembrado. ¿Por qué, entonces, no pusiste mi dinero en el banco para que, a mi regreso, lo recibiera yo con intereses? Quítenle el talento y dénselo al que tiene diez. Pues al que tiene se le dará y le sobrará, pero al que tiene poco, se le quitará aun lo que tiene. Y a este hombre inútil échenlo fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y la
desesperación"".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.Oración sobre las Ofrendas
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.Prefacio
Por él, que es tu Palabra, hiciste todas las cosas; tú nos lo enviaste para que, hecho hombre por obra del Espíritu Santo y nacido de María la Virgen, fuera nuestro Salvador y Redentor.
El, en cumplimiento de tu voluntad, para destruir la muerte y manifestar la resurrección, extendió sus brazos en la cruz, y así adquirió para ti un pueblo santo.
Por eso,
con los ángeles y los santos, proclamamos tu gloria diciendo:
[Misa]Antífona de la Comunión